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Así se llama el
blog de Ricardo G. Cabaleiro, que se estrena en la blogosfera con una ingeniosa reflexión a cuenta de la sentencia del Tribunal Supremo sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía:
"Dicho al modo hermanosmarxista, no puede la ley hablar de la opción legal de incumplir la ley, porque desde ese momento el incumplimiento de lo que era ley deja de ser incumplimiento de ley y pasa a ser una opción prevista en la ley, y el objetor será quien se oponga a la alternativa legal a lo que era la ley o a lo que era la ley en un modo distinto a su alternativa legal; pero en ningún caso quien haga uso de la opción alternativa legal a lo que era la ley."

Visto en un perfil de la red profesional LinkedIn.

Asestar varios puñetazos a un subinspector de Hacienda cuando te lo encuentras en el rellano de la escalera no es la mejor forma de solucionar tus problemas tributarios.

Esta mañana he retirado el póster de Michael Jackson que adornaba la pared desde tiempo remoto y lo he sustituido por una foto a tamaño natural de mi nuevo ídolo: Juergen Graefe, un abogado alemán que ha pulverizado la plusmarca mundial de ingresos por una hora de trabajo, al percibir una minuta de 440.000 euros de manera prácticamente accidental.
Una anciana cliente de nuestro hombre se equivocó en la declaración de la renta, e indicó 11.000€ como ingresos, corrigiendo después dicha cifra a mano y reemplazándola por 17.000€. El ordenador de la agencia tributaria leyó, barriendo para casa, 1.100.017.000€ y envió a la pobre señora una declaración complementaria exigiéndole el pago de una cuota de, nada menos, 287 millones de euros. El letrado Graefe escribió un simple escrito explicando el error, y asunto solucionado.
Pero, y aquí viene lo bueno, según la legislación alemana el abogado puede repercutir sus honorarios a la Administración cuando consigue ahorrar algún dinero al contribuyente, y la minuta se calcula en función del importe ahorrado. Total, 440.000 eurazos por un recurso redactado en menos de una hora.
Esperemos que el bienaventurado compañero germano no se equivoque a su vez al incluir semejante pastizal en su declaración de la renta. ¿Alguien sabe la dirección de su club de fans?
32 comentarios en Menéame
Qué grato sabor de venganza, qué cruel regocijo le entra uno cada vez que ve este vídeo. Un juez tiene que cumplir un rito tan simple como leer en voz alta un sencillísimo texto jurídico para que otro señor lo repita frase a frase.
Mi hija de dos años y medio puede hacerlo muy bien. En cambio, el presidente del Tribunal Supremo de la nación más poderosa de la tierra, en un momento crucial y ante la mirada de centenares de millones de personas del orbe entero, la pifia bien pifiada. Lo intentó de memoria, falló con el texto, intentó rectificar, obligó al otro a hacer una comprensiva pausa, en fin, la lió parda.
Esta situación, realmente cómica, nos sirve de ánimo a quienes tenemos que enfrentarnos a menudo a la tarea de persuadir oralmente a los jueces en vistas y juicios. Ellos nos escuchan, o fingen hacerlo, con semblante imperturbable y solo abren la boca para musitar un breve “visto para sentencia”. Somos los abogados los que hablamos, nos equivocamos, y a menudo no damos pie con bola al defender asuntos difíciles.
Para una ocasión en que un juez tiene que hablar en público, con irrepetible ocasión para lucirse ante una audiencia planetaria, va y se le traba la lengua. Y para mayor delectación, ¡ante un conocido abogado!
Las editoriales jurídicas suelen reemplazar los nombres propios en las sentencias que publican por otras expresiones como Sr. X o Calle Z, para salvaguardar la privacidad de las personas. ¿En qué estaría pensando el editor de esta sentencia del Tribunal Supremo cuando sustituyó el nombre de cierta calle por una sucesión de letras de lo más, digamos, onomatopéyica?

Un amigo me reprochaba el otro día mi fijación con los pleitos extravagantes que suceden en Estados Unidos. He aquí una historia que desmiente semejante acusación y demuestra que los mal llamados latinos tampoco nos escapamos de la litigiosidad absurda. Véase la siguiente tira cómica del dibujante Mike Peters, publicada hace poco en varios periódicos estadounidenses:
[Viñeta 1: "Mmh, café colombiano fresco por la mañana." | "¿Sabes que hay muchísimo crimen organizado en Colombia?". Viñeta 2: "Así que cuando dicen que hay un pedacito de Juan Valdez en cada tarro de café, quizá no están de broma." . Viñeta 3: "¿Por qué estás tomando té?. | No preguntes."]
La historieta no le ha hecho ninguna gracia a la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, que ha anunciado una demanda millonaria contra el dibujante por vincular a Juan Valdez, el icono de café colombiano en el mundo, con el crimen organizado que asola Colombia desde hace décadas.
El oficio de humorista gráfico se está poniendo muy difícil. Una de dos, o el gremio cafetero cree que los lectores de la historieta dejarán de adquirir café colombiano por miedo a encontrarse una oreja de Valdez flotando en la taza, o lo que realmente pretende es ganar notoriedad a través de un pleito internacional al estilo de los que siguieron a las viñetas de Mahoma. El lector perspicaz se inclinará por la segunda opción. El caso es hacer branding, aunque haya que ponerse la toga...

"Europa sin barreras" es el lema de la presidencia semestral checa de la Unión Europea. ¿Qué mejor lugar para colocar el logotipo que en las barreras policiales? Todo un ejemplo, visto aquí, de paradoja gráfico-burocrática.

La American Gallery of Juror Art es una galería artística que muestra garabatos dibujados a bolígrafo por miembros de jurados para combatir el aburrimiento durante los juicios.
Lo sorprendente no son solo los dibujos, algunos de los cuales están realmente elaborados, sino que haya alguien que se dedique a recopilarlos y publicarlos en Internet con primorosos comentarios en tono museístico.
Visto en Boing Boing.

Este apuesto mozalbete, al que vemos abriendo los ojos por primera vez al mundo, es el culpable de mi ausencia en este blog desde hace unos cuantos días. Su nombre, oportunamente elegido por su hermanita, es Alejandro, y ha traído una nevada histórica, un pan debajo del brazo en forma de bonificaciones fiscales y, sobre todo, la alegría (y las ojeras) que solo conocéis los que habéis sido padres alguna vez.
Muchas gracias por vuestras felicitaciones, muchas de las cuales me han llegado a través de Twitter y Facebook. Como se ve, Alejandro es desde el primer día un auténtico nativo digital. (Tratándose de mi segundo vástago, ¿deberé llamarle Hijo 2.0?).
Según Stendhal, un hijo es un acreedor dado por la naturaleza. A mí me gustaría decirle aquello de “algún día, hijo mío, todo esto será tuyo, recibirás un imperio, etc.”, pero dada la coyuntura económica, me temo que solo heredará un préstamo hipotecario y unos cuantos ordenadores escacharrados. Pero los dioses me han asegurado en un chat privado que le irá bien, muy bien en este viaje.

Nuestro departamento de lexicografía jurídica y papiroflexia forense ha detectado un buen número de modismos y locuciones que han comenzado a oírse en los pasillos de los tribunales y en las tabernas de abogados a lo largo del ya extinto 2008. Tras un minucioso proceso de criba y decantado, he aquí las nueve expresiones jurídicas que creemos que se consolidarán en la jerigonza de la Justicia en 2009.
Apreciado lector: Si conoces o se te ocurre alguna expresión nueva, digna de tratamiento lexicológico, te ruego que la dejes en los comentarios.