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Cuando lea esta nota de prensa del Ministerio de Justicia español, el amable lector se sentirá gozosamente invadido por un legítimo orgullo en los logros tecnológicos de nuestra patria. Nuestro ministro presenta, entre otras iniciativas “innovadoras” y “pioneras”, una experiencia piloto de subastas judiciales por Internet que se está desarrollando en los juzgados de Murcia.
Se trata de la Unidad de Subastas Judiciales, que cuenta con el “soporte tecnológico”, y la “gestión informática” del Ministerio de Justicia a través de una unidad específica creada para tal fin. Los bienes salen a subasta digital en una página optimistamente denominada e-justicia.es.
Pensará el lector avezado en chacharrería moderna: ¡Albricias! ¡Por fin llega la web 2.0 a la Justicia española! ¡Y sin pasar por la web 1.0, oiga!
Pues bien, al visitar e-justicia.es el ilusionado contribuyente se topa, nada más llegar, con una página confeccionada a mano con Microsoft FrontPage 6.0, plagadita de textos animados, fondos de mosaico y tablas sin fin. Un feliz regreso al diseño web de los años 90, un ejercicio de programación vintage y nostalgia retro. España, siempre en punta de lanza de la moda.
Pero lo mejor es el sistema puntero que se les ha ocurrido a nuestros bizarros funcionarios para organizar las subastas judiciales. Para cada una, han creado un blog en el que la anotación principal recoge el listado de bienes, de modo que los postores presentan sus pujas mediante comentarios sucesivos. Cada subasta se desarrolla en un blog gratuito alojado en Blogger (!). Y cada blog, en la que el Secretario judicial vuelve esforzadamente a repetir toda la información general, se publica en un subdominio de blogspot, como por ejemplo http://subastasmurcia-07-014.blogspot.com.
Teniendo en cuenta que un dominio propio viene a costar la friolera de 8 euros al año, este ahorro supone un encomiable ejercicio de contención presupuestaria en tiempos de crisis aceleración de la desaceleración económica. Esperamos que este proyecto, que ha sido galardonado incluso con el premio "Balanza de Cristal de la Justicia", se extienda pronto a todo el territorio nacional. ¿Para qué quiere un juzgado moderneces tales como servidores seguros, dominios propios, programación Ajax, Ruby on Rails, etc., cuando puede encargarse todo a Albertito, el hijo de 14 años del juez, que ha hecho un módulo de informática en el cole, tiene un Pentium II y basta con invitarle a un granizado de limón?
Que dimita el ministro y pongan en su lugar a Albertito. Pero ya.
Más en serio, se ve que esto es una meritoria iniciativa personal de Juan Luis Bañón González, secretario del Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Murcia, quien sin apoyo técnico de ningún tipo, ha gestado la idea y la ha puesto en marcha valiéndose de herramientas gratuitas y con indudable esfuerzo personal. Luego viene el Ministro y se pone la medalla de la ‘experiencia piloto’ y demás zarandajas del idioma politiqués.
Esta bufonesca forma de apropiarse de méritos ajenos recuerda a una fábula argentina. Un buey, aquí nuestro esforzado secretario judicial, recorre el campo arrastrando el arado de sol a sol y llevando a lomos un mosquito, en nuestro caso el señor ministro.
El cuento acaba así:
Y cuando el buey agotado
todo el trabajo hubo hecho
aramos dijo el mosquito
muy orondo y satisfecho.
El despacho californiano Hanson Bridgett desbarra con este vídeo promocional que pretende ser viral pero se queda en un enigmático ejercicio de surrealismo publicitario. Aparecen cuatro músicos con atuendo típico bávaro, caminando por la calle y entrando en el vestíbulo del bufete al son de una tonada popular. Eso es todo. Si alguien entiende el mensaje, se ruega que lo explique en los comentarios.

Los fundadores de esta asesoría mejicana no tuvieron su mejor día cuando eligieron su nombre. Tampoco cuando escogieron la imagen para ilustrar su web, un cliente que se lleva las manos a la cabeza... como maldiciendo su gafe ;-)

En los bufetes de abogados a menudo nos toca lidiar con el típico proceso de partición de herencia que empieza bien pero acaba en amarga trifulca familiar por un quítame allá esa colección de sellos o las colchas de macramé aquellas de la abuela, q.e.p.D. Pues bien, gracias a la tecnología esto ya no es problema.
eDivvyup es un nueva plataforma digital diseñada para que los herederos se repartan los bienes del difunto mediante un ingenioso mecanismo de subasta al estilo eBay. Un albacea virtual elabora la lista de artículos, y los va sacando a subasta. Cada heredero cuenta al inicio con un número igual de puntos con los que pujar, y va dedicándolos a los objetos que más aprecie. Cuanto más puje por un objeto, menos puntos le quedarán para ofrecer en otros, y ello permite a la postre que la distribución se realice de forma eficiente. Así, los beneficiarios organizan la partición hereditaria desde sus pantallas sin necesidad de discutir agriamente, despertar soterrados odios fraternales ni tirarse los trastos a la cabeza.
La cosa puede ser hasta divertida. ¿Quién dará más por esa cesta de mimbre con frutas de plástico, ese organillo Casio PT-1, esa funda de pelo para inodoro, ese sofá de eskay, ese llavero con ruidos de metralleta, y todos esos entrañables y horteras artículos que el difunto ha legado generosamente a sus sucesores?
En ocasiones, la realidad no solo supera a la ficción, sino que se mezcla con ella para crear un producto mejor. Repasando los titulares del verano nos topamos con uno irresistible:
La mujer que clonó a su perro violó a un misionero mormón hace 30 años. Según los registros de Carolina del Norte, su estado natal, y las declaraciones de varias conocidos, McKinney, la norteamericana a la que se vio hace unos días abrazando y besando a sus cinco cachorros pitbull --los primeros perros clonados con fines comerciales-- es la misma mujer que 30 años atrás, cuando residía en el Reino Unido, secuestró a un misionero mormón, lo encadenó a una cama y le obligó durante días a tener sexo con ella. La mujer, sin embargo, lo único que ha dicho al respecto es: "Eso es basura, no soy yo".
La historia, que sigue con la huida de la presunta violadora junto con un cómplice, ambos disfrazados de mimos, es un sueño hecho realidad para la aletargada prensa estival y – por qué no decirlo – para blogs como éste, necesitados de alguna historia amarilleante de vez en cuando para salir de la siesta. [Bostezos].