Anuncio para los lectores de esta bitácora más noctívagos. Esta noche intervendré en el programa A ver si te atreves de Onda Cero a eso de la 1:30 h. Hablaremos del curioso mundo de las estafas por Internet, las cartas nigerianas, los timadores y los timadores de los timadores. Si no tienes un transistor a mano, puedes escucharlo en directo en la web de Onda Cero.
Actualización: He grabado el ratillo en cuestión del programa, que puede escucharse en el siguiente enlace:
La siguiente noticia confirma que la función jurisdiccional, el ejercicio puro de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, la potestad mayúscula de interpretar la ley y disponer sobre vidas y haciendas es una actividad excitante e incluso voluptuosa. Un juez de Oklahoma ha sido condenado a cuatro años de cárcel por practicar exhibicionismo durante las vistas orales (el adjetivo no es irónico). Sus ayudantes afirmaron haberle visto exponiendo salva sea la parte, orinando en la papelera, untándose aceites y, agárrense, haciendo el amor (propio)con un cachivache de sex-shop, una especie de bomba extractora para el miembro viril que tenía oculta bajo la toga. Todo esto mientras presidía los juicios. Véase la denuncia.
Me imagino que el magistrado se dedicaba al derecho penal. Tampoco hay que discurrir mucho para concluir que sus sentencias solían pecar de dureza. Perdón por las gracietas, pero es que una noticia así respalda la idea vulgar de que muchos jueces dictan las sentencias con la punta de la p$%¿#, o que juzgan como les sale de los c%&¿?%s. Idea que por supuesto no comparto, eh. A mí que me registren ... salvo debajo de la toga.
Ultimate Disaster: Earthquake es un documental de National Geographic que recrea un seísmo de magnitud 9,5 en las localidades chilenas de Valparaíso y Viña del Mar. Las tremebundas - e imaginadas - escenas de un tsunami devorando la costa, con olas gigantes, deslizamientos de montañas enteras y descarrilamientos de trenes causaron en su momento cierto escalofrío en la población local.
Hasta ahí todo normal. Pero lo que los hábiles realizadores del documental no podían imaginar es que el ayuntamiento de Valparaíso esté ahora preparando una demanda contra National Geographic por el "daño patrimonial irreparable" causado al turismo y la imagen internacional de la ciudad. La cosa va en serio.
Los ladrones de cajeros en Malasia son estrictamente eso. No es que atraquen a los usuarios de los dispensadores automáticos, sino que desmontan éstos y se los llevan enteros. Aunque el ‘palo’ no sale siempre bien. Que se lo pregunten si no a estos despistadillos atracadores, que tras tomarse el trabajo de extraer un cajero completo, bajarlo por unas escaleras y subirlo a una camioneta, se dieron cuenta de que no era un dispensador de efectivo, sino una máquina de depósito de cheques.
Si es que ya no le ponemos interés a las cosas, hombre…
El baloncestista de la derecha es Allen Heckard, de Portland, y el de la izquierda es, como saben, el afamado ganador de seis títulos de la NBA. Heckard puso un pleito a Jordan por el daño emocional que la provoca que la gente le confunda constantemente con él. Exigió solamente 832 millones de dólares de indemnización. Finalmente, asustado por la magnitud de las costas que se vería obligado a pagar si perdiese tan razonable pleito, ha acabado por retirar la demanda.
Cachis. De haber mantenido su pretensión, Heckard me hubiese abierto una puerta jurisprudencial a mí para demandar a Tom Cruise. Yo tampoco aguanto que nos confundan constantemente.
Para los interesados en egiptología, recomiendo la lectura de la nueva Ley del Suelo del País Vasco. ¿Qué rayos son las "figuras equipamentales de alojamientos de uso temporal"? ¿Se trata de una novedosa modalidad de "soluciones habitacionales"?
El último grito en delincuencia virtual y en línea, en modernísimo formato web 2.0, y por supuesto, en fase beta: Extortr. El usuario no tiene más que subir una foto o vídeo indecoroso, fijar un precio, y a continuación enviar un correo anónimo a la víctima. Si éste no paga en un plazo razonable, el vídeo se hace público para todos los internautas, y la extorsión se consuma. Conviértase en un chantajista sin moverse del sofá.
Aclaración para evitar denuncias por complicidad: el sitio web de marras es de pura guasa. Visto en Loïc Le Meur.
Fernando Puente cuenta en El País un caso de despido mediante SMS a una empleada de una tienda de Cardiff que había reducido su rendimiento, y argumenta que esto sería improcedente con arreglo a la legislación española. "No sabemos si en Reino Unido esta comunicación es legal, pero en España la cosa está clara: con 30 días de antelación y por escrito (en papel, se entiende)."
Pues yo no lo veo tan claro. Los 30 días de preaviso solo procederán en caso de despido objetivo por ineptitud de la trabajadora (art. 52.a del Estatuto de los Trabajadores), pero no existirá tal preaviso si entendemos que el despido fue disciplinario por disminución continuada y voluntaria en el rendimiento de trabajo (art. 54.2.e del ET), supuesto que parece más aplicable al caso que relata el periodista.
Disquisiciones jurídico-laborales aparte, lo curioso del caso es la forma elegida para comunicar el despido, un mensaje por teléfono móvil. ¿Sería posible hacerlo en España? El Estatuto de los Trabajadores exige que el despido "sea notificado por escrito al trabajador, haciendo figurar los hechos que lo motivan y la fecha en que tendrá efectos." Un SMS, atendiendo al principio espiritualista que anima nuestro Derecho, podría considerarse perfectamente como "un escrito", y el único problema sería la prueba de la recepción, que no parece difícil si el propio trabajador indicó su número de móvil a la empresa para notificaciones y avisos. Si añadimos a ello que la telefonía móvil ha alcanzado en España una penetración (con perdón) del 100%, y que es un método rápido, eficiente y socialmente aceptado para entregar y recibir información personal, no veo por qué no podamos aceptarlo como método para notificar despidos y otras comunicaciones más o menos agradables.
Se agradecen, no obstante, las opiniones de nuestros lectores laboralistas. ¿Le ponemos un cerapio al periodista en Derecho Laboral?
Si el amable lector error teclea, pongamos, iabogado.cm en lugar de iabogado.com, se encontrará con una página 'okupa' plagadita de publicidad. Y esto no solo nos pasa a nosotros: ocurre con todos los millones de dominios punto-com. Prueben, prueben...
El ardid es digno de Rinconete y Cortadillo. Se trata de los operadores del dominio territorial de Camerún (.cm), que se las han ingeniado para pescar unos dólares aprovechándose del típico desliz mecanográfico de los internautas cuando teclean un dominio punto-com y se saltan la letra o. Para ello, los muy cucos cameruneses han redireccionado todos los dominios con una especie de comodín informático. Más en Slashdot.
Esta tarde, sobre las 18:30 h. participaré en Punto Radio en el programa que dirige y presenta Concha García Campoy y que en verano queda en manos de Eva Orúe. Hablaremos de los aspectos jurídicos más curiosos de los nombres y apellidos, cómo cambiarlos y cuáles están prohibidos. Si no tienes transitor a mano, puedes oírlo por Internet en la web de la emisora.